En este juego los niños transforman una acción real en algo lúdico utilizando los elementos de la realidad al mismo tiempo que saben que juegan, que pueden entrar y salir de ese universo a medida de sus deseos.
Relacionando con el proyecto del cuerpo que están desarrollando los chicos lavaron los bebés y muñecos, nombrando con la maestra cada parte que iban enjabonando.
Este universo no estuvo exento de reglas. Comenzaron poniéndose los pintorcitos para proteger la ropa y ordenadamente se les entregó el agua, jabón y esponja.
Finalmente llegó el momento del secado.
También se permitió que enriquezcan sus exploraciones con burbujas de jabón y se favoreció la manipulación con los objetos adecuados en su peso y tamaño.
Veamos que caritas de felicidad…